Sudamérica10.11.2017
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Temer lanza reforma laboral en Brasil: busca atraer inversiones y recuperar el crecimiento
LPOReduce derechos laborales y choca con sindicatos, oposición y Poder Judicial.

 La reforma laboral brasileña entrará en vigencia este sábado y las empresas del gigante sudamericano ya empezaron a adecuar sus modalidades de empleo a la nueva reglamentación. Por ejemplo, los textiles buscan reducir el horario de almuerzo, la construcción analiza la forma de apurar la terciarización de trabajadores y en los sectores de comercio y servicio estudian la manera de cuantificar los tiempos muertos que dejarán de ser remunerados.

Y todos esperan la reglamentación de la nueva figura del contrato laboral, una figura que si bien no extingue la relación de dependencia la flexibiliza en busca de lograr mayor competitividad para la economía brasileña tras la crisis.

Pero el impacto es regional y presiona al gobierno argentino a acelerar su propia reforma laboral. Es que la entrada en vigor de esta reforma suma otro elemento importante para que los inversores que quiere atraer Mauricio Macri se inclinen por Brasil, que ya logró bajar la inflación incluso por debajo de la meta -se proyecta una infalción anual en torno al 4 por ciento-, a lo que se suma un mercado interno más grande, menor presión fiscal y salarios en dólares más bajos.

La reacción del mercado fue inmediata, esta semana el riesgo país brasileño se redujo al nivel de México, en una muestra de confianza a la capacidad de la economía tras el reordenamiento de Temer, como destacó la agencia Standard & Poor's.

La Comisión Económica para América Latina (Cepal) informó que en 2016 "pese a la recesión, el Brasil se mantuvo como el principal receptor (47% del total de la Inversión Extranjera Directa llegada a América Latina). Esto incluso con el menor flujo de IED para la región. Así el año pasado Brasil recibió 78.929 millones de dólares de inversiones para la economía real y Argentina, 4.229 millones.

La entrada en vigor de esta reforma sumo otro atractivo para que las inversiones que busca Macri se dirijan a Brasil, que además tiene una inflación anual del 4 por ciento y menor costo impositivo y sueldos en dólares más baratos.

La reforma había sido presentada por el presidente Temer en diciembre del año pasado como "un bellísimo regalo de Navidad" para los brasileños. Su "regalo" -una modificación transitoria al Código de Trabajo que saldría por decreto- no fue bien recibido y el Poder Ejecutivo tuvo que enviarlo al Congreso bajo el régimen de tratamiento urgente, el cual no fue conseguido hasta después de arduas negociaciones con Diputados en abril y con Senadores en julio. La presión por la proximidad de las elecciones presidenciales del año próximo hizo que el proyecto final fuese más leve que el propuesto por Temer.

Aun así, sobrevivieron varios de los puntos críticos para los inversores: la ampliación de la jornada laboral hasta 12 horas -con pago regular y no como horas extra-; el fin del pago de horas ociosas -el tiempo que el empleado esté en el lugar de trabajo, pero no trabajando (almuerzo, lactancia, aseo personal) no será contabilizado como parte de la jornada de ocho horas diarias; y por último, sectores que no podían terciarizar personal para deslindarse del riesgo de la actividad -particularmente la construcción- ahora podrán hacerlo.

Algunas cosas no cambiaron: los 30 días corridos de vacaciones al año, la licencia por maternidad, el aguinaldo y el seguro de desempleo se mantienen. Aunque en el caso de las vacaciones, a partir de ahora podrán ser repartidas en hasta tres períodos siempre y cuando uno de ellos no sea inferior a los 14 días y los otros dos no menores a los 5 días corridos. Para que sean mejor aprovechadas, las vacaciones no podrán comenzar dos días antes de un feriado o día de descanso, pero sí inmediatamente después.

Una de las grandes pulseadas en el Legislativo tuvo que ver con la forma de reducir la litigiosidad respetando la competencia de la Justicia Laboral, un tema que desvela a Macri. Para ello, se fijaron limitaciones al acceso a la justicia. En primer lugar, se dispuso que las empresas podrán exigirles a los empleados la firma anual de un "aval de conformidad" por el cual los trabajadores certificarán que se les pagaron los trece sueldos anuales y se les respetaron sus derechos y sus vacaciones. Con este documento, los trabajadores renuncian a su derecho a litigar por cualquier eventualidad ocurrida durante ese año.

Además, se acotó el acceso a la Justicia de forma gratuita. Antes bastaba con declarar que las costas judiciales eran perjudiciales para las finanzas familiares para que no se les cobraran tasas a los demandantes. A partir de este sábado quienes tengan ingresos superiores a poco más de 2.000 reales ($10.800) deberán demostrar este perjuicio. Y quien pierda el juicio, deberá hacerse cargo de las costas independientemente de si es empleado o empleador.

La mayor resistencia contra la reforma en Brasil no son los sindicatos sino los jueces del fuero laboral, que ven con malos ojos los artículos que buscan reducir la litigiosidad.

La ley fijó un tope máximo de 50 salarios como indemnización, sólo aplicable en el caso más grave de daño moral por "ofensa gravísima" contra el trabajador. El abogado laboralista de un importante estudio jurídico carioca, Luis Marcelo Gois, aseguró a O Globo que todavía falta ver la respuesta de los jueces a estas limitaciones. Hoy en día la mayor resistencia contra la reforma no son los sindicatos sino el Fuero Laboral.

Y finalmente, la nueva ley flexibiliza los despidos. Por ejemplo, en caso de despidos masivos las empresas ya no estarán obligadas a negociar con los sindicatos. Y además crea una nueva figura, la del "fin consensuado" de la relación laboral, con la que se podía terminar la práctica de "hacerse echar" en lugar de renunciar cuando el empleado no desea continuar el vínculo pero no quiere perderse los beneficios de ser despedido. Así, con esta nueva figura el trabajador puede llevarse la mitad de la multa por el despido injustificado además de contar con el seguro de desempleo.

En caso de despido sin causa, todo permanece igual. Pero se abrió una nueva modalidad que la ley no reglamentó y es el caso de despido para contratar. El contrato laboral, una modalidad que flexibiliza la relación de dependencia, es la otra gran novedad. Permite contratar personal de forma intermitente, parcial o temporariamente o incluso el tele-trabajo con modalidades especiales. Hasta ahora no se estableció ningún período de "cuarentena" entre el momento de despido y la contratación, lo cual sigue en discusión.

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