Argentina
Una reforma para bajar las jubilaciones abre una grave crisis en el Gobierno de Macri
El Congreso se convirtió en una zona de guerra con represión a manifestantes y a diputados.

El centro de la Ciudad Buenos Aires fue un infierno, con enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes que se oponían a la reforma jubilatoria que propone el Gobierno de Mauricio Macri. En los incidentes también estuvieron involucrados diputados de la oposición, a quienes no dejaban ingresar al Congreso y fueron rociados con gas pimienta.

El partido de Macri, Cambiemos, sufrió este jueves una dura derrota política al fracasar en su intento de aprobar la polémica reforma jubilatoria en Diputados, en medio de un escándalo por denuncias de falta de quórum y diputados truchos. Una de sus espadas legislativas, la doctora Elisa Carrió acordó con el kirchnerismo -en medio de la represión en las calles- levantar la sesión, desautorizando al presidente Macri y metiéndole presión al acuerdo del gobierno con los gobernadores peronistas dialoguistas, que se vieron desautorizados.

Carrio pidió suspender la sesión tras varios minutos de gritos, insultos y careos entre diputados con un pico de tensión cuando los kirchneristas se abalanzaron sobre el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara, el oficialista Emilio Monzó, para recriminarle la represión a dos de sus pares: los legisladores Mayra Mendoza y Matías Rodríguez, que habría quedado inconsciente.

Al parecer, estos dos congresistas se habían enfrentado con los gendarmes en uno de los puestos de control cuando no los dejaban pasar por no exhibir credencial. Los recién asumidos no la habían ido a buscar todavía, decían.

La discusión terminó mal y el macrista Monzó le tiró una trompada al kirchnerista Leopoldo Moreau, luego que este le dijera "boludo".

Pero la polémica había empezado unas horas antes, cuando otro kirchnerista, Agustín Rossi, pidió levantar la sesión porque había transcurrido media hora sin quórum, tiempo límite que marca el reglamento. Unos minutos antes el jefe de bloque macrista, Nicolás Massot y Emilio Monzó, encargados de juntar la mayoría, caminaban nerviosos por el recinto, teléfono en mano. Los aliados para el quórum no alcanzaban.

En ese clima, Monzó se sentó en el estrado y le dio la palabra a Rossi. "¡No tienen quórum, levanten la sesión!", le gritó el opositor.

Diputados kirchneristas se quejan antes la Mesa Directiva por no cumplir con el reglamento.

El recinto ya era un hervidero, con los kirchneristas enfrentándose a Monzó, mientras que el resto de los opositores estaban parados al lado de sus bancas, a los gritos, negando el quórum. "Lo peor que puede hacer la cámara es sesionar en este ambiente de violencia", solicitó la oficialista Carrió. "Se levanta la sesión", dijo Monzó.

Esta grave derrota política generó una fuerte crisis en el gobierno de Macri que convocó a la Casa Rosada a los líderes parlamentarios para ver como seguir. El ajuste de los jubilados que le permitirá ahorrarse unos 80 mil millones -unos u$s 4.000 millones- es clave para su programa de reordenamiento de la macroeconomía.

En medio del caos, Macri decidió sacar la reforma por decreto presidencial y se lo hizo firmar a todos sus ministros, pero otra vez fue Lilita Carrió quien bloqueó esa salida: Anunció en un tuit que era inconstitucional y dejó flotando la amenaza de romper la coalición que sostiene al gobierno si Macri avanzaba por ese camino.

Encerrado, el presidente convocó para este lunes a los gobernadores y diputados del peronismo negociador, pera ver si se puede reencauzar el debate y sancionar la ley el próximo lunes.

El centro porteño, zona de guerra

El olor de los gases lacrimógenos, mezclado con el del humo de los contenedores de basura perfumó el Congreso y sus inmediaciones durante toda la tarde. Pasadas las seis la zona parecía arrasada y a simple vista se veían cartuchos de balas de goma, piedras y botellas que volaron durante toda la jornada.

La violencia y la represión que se desarrolló durante varias horas en frente al Congreso comenzó pocos minutos antes de las 14 hs, la hora prevista para el inicio de la sesión en Diputados.

Un grupo de diputados del kirchnerismo, la izquierda y el massismo había salido a dar una conferencia de prensa sobre la calle Rivadavia y después de responder las preguntas de periodistas se acercaron a la intersección de Entre Ríos para calmar con los manifestantes que había empezado a tranzarse con la Policía.

Apenas llegaron a la zona volvieron a volar algunas botellas y piedras y la Gendarmería avanzó hacia el vallado. Allí hubo cruces y empujones entre el grupo de diputados. La peor parte se la llevaron dos dirigentes kirchneristas: la Gendarmería dejó inconsciente a Matías Rodríguez por un golpe en la cabeza y Mayra Mendoza, quien recibió una descarga de gas pimienta directo en el rostro.

Los legisladores intentaban pedirle a Gendarmería que se corriera del medio pero fracasaron y volvieron a entrar al Congreso porque la sesión estaba citada para las 14.30.

Miles de efectivos custodiaron la zona, pero una valla mal colocada desató un enfrentamiento entre la policía y los manifestantes.

A pesar de que el día previo a la sesión la Gendarmería había reprimido y expulsado a las organizaciones que intentaron acampar en la Plaza de los Dos Congresos, este jueves los dejaron acercarse hasta la Avenida Entre Ríos. 

Envalentonados, los manifestantes pretendían llegar hasta la reja del Congreso después de haber derribado una de las decenas de vallas que componían el cerco. Allí comenzaron los chorros de los carros hidrantes y subió la frecuencia de los gases y balas de goma. 


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