Futbol13.11.2016
(0)guardarlectura zen
Qatar 2022 o como implantar un deporte popular en el desierto
Por M. Cantando (Qatar, enviado especial)El reino planea construir doce estadios futuristas de la nada, mientras los partidos se juegan casi sin público.

En el souq waqif de Doha, un centro comercial montado en aldeas, muchos locales tienen afiches del príncipe Mohammed bin Hamman al Thani levantando la copa del mundo hace seis años, cuando Qatar fue elegida como sede del mundial 2022, un proyecto que este emir controla personalmente.

La votación quedó envuelta en polémica por supuestos soborno y la prensa europea habló sin vueltas de dádivas al entonces presidente de la FIFA, Josep Blatter, eyectado cinco años después por denuncias de corrupción.

Va a ser el único Mundial donde vas a poder ver varios partidos en un día, explicó a LPO el tenista argentino Gastón Gaudio, amigo personal del emir de Qatar.

Nada de eso importa en Qatar, donde hace tres años Bin Hamman le cedió el cargo de emir a su hijo Tamim bin Hamad Al Thani, de sólo 36 años y también fanático del deporte y obsesionado con que todo salga bien esos 28 días.

“Va a ser el único mundial de fútbol en el que un espectador podrá ver varios partidos en un día, porque habrá estadios cerca”, le contó a LPO en Doha un entusiasmado Gastón Gaudio, amigo del emir desde la adolescencia.

Hay doce estadios programados para el mundial y al menos 7 serían en Doha, la capital, una ciudad decorada con edificios futuristas en el centro y permanente obra en construcción en la periferia.

La mayoría está en construcción bajo un programa de obras intensivas que provocó la reacción de Amnistía Internacional por las condiciones de los obreros.

En octubre uno de ellos murió en la localidad Al Wakrah, la tercera en importancia en la pequeña Qatar, que tiene sólo 11.586 metros cuadrados y 563 metros de costa.

Aunque trabajen día y noche será imposible albergar a tanta gente y por eso hablan de hoteles flotantes y transporte fluvial para trasladar a los plantes y parte del público.

Tras el escándalo de la FIFA que se llevó puesto a Blatter, el emir ajustó las tuercas y le fue bien: no sólo ratificaron a Qatar como sede sino que modificaron las fechas del mundial, para que se juegue entre el 21 de noviembre y el 18 de diciembre.

Entre junio y julio se registran temperaturas de 50 grados y el emir no quería razones para tener que volver a negociar a último momento.

Cerca de la realeza dicen que la obsesión de los Al Thami (el vice emir Abdullah bin Hamad, influye tanto a más que su superior en las decisiones) por el mundial es que consideran que ese año se limpiará la imagen del mundo árabe, manchada por las organizaciones terroristas.

La final de la copa Asia celebrada en el semi vacío estadio Qatar Sports Club Stadium en Doha.

Es que lo busca el emir con su cadena televisiva Al Jazzera, una competidora árabe de la CNN que incluso estuvo tentada de quedarse con los derechos del fútbol argentino, sponsoreada por el presidente de River, Ricardo D´Onofrio.

Como sea, la pasión del emir por el deporte lo impulsa a organizar torneos de elite como el abierto de Doha de tenis, pero siempre tiene el mismo problema: el público local no quiere ir, acostumbrado a permanecer encerrado por las altas temperaturas.

LPO lo comprobó durante la final de la copa de Asia, celebrada una semana atrás en el Qatar Sports Club Stadium en Doha, donde el club de la fuerza aérea de Irak venció a los indios de Bengaluru FC por 1 a 0.

El emir es una apasionado del deporte y organiza en Qatar torneos de elite como el abierto de Doha de tenis, pero le pasa como en los campeonatos de fútbol, los estadios están vacíos: la gente no suele salir de su casa por los calores agobiantes.

El emir es una apasionado del deporte y organiza en Qatar torneos de elite como el abierto de Doha de tenis, pero le pasa como en los campeonatos de fútbol, los estadios están vacíos: la gente no suele salir de su casa por los calores agobiantes.

El estadio era pequeño, no cabían más de 15 mil personas, pero en las tribunas no había más de mil, aunque muy bulliciosas.

Por el club circulaba gente que claramente no estaba interesada en aprovechar la ocasión para ver una final, cuya organización era profesional, con prolijas salas de prensa y de conferencias de prensa y personal identificado.

Enfrente hay una pequeña mezquita, donde en pleno partido la gente se acercaba sin problemas a rezar. Dejaban sus calzados en las veredas.

Para formar a los chicos en el deporte y sacarlos del sedentarismo, el emir trae divisiones menores de equipos de renombre internacional para hacerlos competir. Ya pasaron la sub 17 de San Lorenzo y el seleccionado argentino de handbool que participó de los últimos juegos olímpicos.

Además, los sheick que manejan los 14 clubes de la pequeña liga de fútbol de Qatar pagan una fortuna por entrenadores, todos extranjeros.

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.