17.04.2017
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Gary Cohn, el banquero liberal que gana fuerza en el gabinete de Trump
LPOPese al discurso proteccionista, Trump se ha mostrado cada vez más liberal. El responsable es este banquero.

Mientras continúa la guerra interna entre Steve Bannon, representando a los nacionalistas radicales, y el yerno de Trump Jared Kushner, del lado de los supuestos progresistas, una figura supuestamente más al centro y con una política liberal ha logrado imponer su agenda en la Casa Blanca. Se trata de Gary Cohn, expresidente del gigante financiero Goldman Sachs, y una de las pocas figuras al interior del gabinete que, gracias a su destacada trayectoria en los negocios, puede ver a Trump de igual a igual.

De hecho, por lo menos dos analistas de CNN han especulado que para Trump tener a su lado al presidente de Goldman Sachs es un gran honor. Se trata de un CEO de verdad que, a diferencia del presidente, comandó una compleja y delicada maquinaria internacional. La compañía de Trump desde el principio ha funcionado más como una empresa familiar más bien pequeña que nunca ha tenido que rendir cuentas a inversionistas ni a una junta de directores. Se sabe que Trump juzga a las personas principalmente por sus logros profesionales.

La influencia de Cohn ya puede verse en decisiones recientes del presidente. Una de las más importantes fue la relajación de su retórica ante China. 

Cohn, quien se autodefine como apartidista, ha impulsado una serie de medidas económicas más bien liberales y bien alineadas con el establishment republicano y demócrata. El objetivo sería convencer a los legisladores de ambos partidos de aprobar el plan de inversión en infraestructura por un trillón de dólares que Trump prometió desde la campaña, y que de hacerse realidad daría un muy necesario impulso a la credibilidad del presidente en temas económicos.

La influencia de Cohn ya puede verse en decisiones recientes del presidente. Una de las más importantes fue la relajación de su retórica ante China. Durante la campaña Trump aseguró que en cuanto llegara a la Casa Blanca acusaría al gigante asiático de manipular su moneda para mejorar la competitividad ante Estados Unidos. Mientras los otros peleaban, Cohn se dedicó a armar un envidiable equipo de analistas y expertos en temas económicos con experiencia en varias administraciones anteriores. El consejo formado por el banquero lograron convencer al presidente de que China abandonó la manipulación de su moneda hace muchos años y que era mejor tenerlos como aliados.

Otro claro cambio para Trump fue el giro que dio frente al EXIM, el banco de inversión para la exportación e importación del gobierno federal, una institución financiera que otorga créditos a empresas con ambiciones internacionales. En un principio, y como muchos otros republicanos, Trump prometió que acabaría con la institución. Sin embargo, cuando le explicaron su importancia para impulsar a empresas jóvenes el presidente habló maravillas de EXIM.

El desplazado Sthepen Bannon.

 Cohn está acostumbrado a trabajar por encima del caos y no clavarse en pleitos innecesarios. Algo similar debería estar pasando con Rex Tillerson en el Departamento de Estado.

De igual modo, en septiembre pasado Trump atacó a la presidenta de la Reserva Federal Janet Yellen, acusándola de hacer un trabajo político. "Debería estar avergonzada", dijo en uno de sus eventos. La semana pasada en una entrevista con el Wall Street Journal Trump cambió radicalmente su tono. "Me gusta, la respeto", dijo de Yellen. Agregó que está abierto a nominarla nuevamente al puesto.

La diferencia entre Gary Cohn y personajes como Steve Bannon, Steve Miller, Kellyanne Conway, o Jared Kushner, es principalmente la experiencia. Cohn está acostumbrado a trabajar por encima del caos y no clavarse en pleitos innecesarios. Algo similar debería estar pasando con Rex Tillerson en el Departamento de Estado, pero el expresidente de Exxon se ha mostrado menos proactivo y más distanciado de la administración.

De acuerdo a fuentes del Washington Post, Cohn ya se perfila para sustituir a Reince Preibus como Jefe de Gabinete. Priebus ha tenido un camino tormentoso desde que llegó a la Casa Blanca, y se rumora que Trump lo va a echar pronto, probablemente junto a Steve Bannon.

Gene Sperling, quien ocupó el lugar de Cohn durante la administración de Obama, declaró que aunque Cohn es un novato en Washington, merece cierto crédito: "Mientras otros parecen envueltos en pleitos ideológicos y una guerra estilo House of Cards, él ha estado callado siguiendo la regla número uno para gobernar: Contrató a un staff profesional y competente, y eso ha rendido frutos".

El jefe de Gabinete, Reince Preibus, podría ser reemplazado por Cohn.

Su perfil ya ha empezado a ser notado por personajes de la derecha. El polémico Rush Limbaugh calificó a Cohn como un demócrata de ideología liberal, y se dijo preocupado de que desplace a Bannon. 

Cohn enfrenta otros riesgos al interior de la Casa Blanca de Trump. En principio es el opuesto económico al Trump de la campaña. Los votantes de Trump no lo eligieron para que siguiera con la política económica de siempre. Por otro lado, los trumpistas radicales parece más interesados en el discurso nacionalista y de protección fronteriza que en los hechos y las acciones del presidente.

También corre el riesgo de alienar a Trump. Se sospecha que en parte la caída de gracia de Bannon con el presidente se debió a un exceso de protagonismo. Trump detesta compartir los reflectores con sus subalternos y el rumor es que la portada de la revista TIME de Bannon selló su futuro en la administración.

Su perfil ya ha empezado a ser notado por personajes de la derecha. El polémico Rush Limbaugh, uno de los locutores de radio conservadora más influyentes de Estados Unidos, calificó a Cohn como un demócrata de ideología liberal, y se dijo preocupado de que esté desplazando a Bannon frente al presidente Trump.

Con todo, Cohn se ha convertido en un curioso operador político para Trump al interior del Congreso. A diferencia de figuras partidistas como Paul Ryan, Cohn no arrastra un pasado ultra conservador ni tiene que mostrarse duro frente a ningún electorado. Tampoco es un dogmático ultra como Bannon y Miller.

Si el banquero logra seducir a los demócratas y a los republicanos menos radicales con su plan de infraestructura, incuestionablemente logrará colocarse como el más efectivo hombre al interior del gabinete. Con toda la confianza que Trump le tiene a su yerno, y a pesar de ser el más fotogénico en el primer círculo presidencial, la verdad es que Kushner no ha logrado nada para el presidente, y aunque es seguro que permanecerá donde está por su cercanía familiar, difícilmente se convertirá en un operador para la administración. Cohn está logrando lo que nadie ha podido en esta caótica administración: lograr acuerdos y gobernar.

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