Presupuesto09.11.2017
(0)guardarlectura zen
Cuando el Ejecutivo manda en casa, no hay democracia
Por Mariana Niembro
El último presupuesto que aprobará un Congreso debilitado por sus propios integrantes, y por el elegido a suceder a Peña Nieto. Meade construye, envía, dictamina y aprueba.

Cuando el Poder Ejecutivo marca los tiempos y las formas, los cómos y los cuándos a otro poder del Estado, estamos ante una situación delicada de debilitamiento institucional y sometimiento de un poder a otro al que nadie podría llamar un ambiente favorable para la democracia.

Este sexenio termina en un año y lamentablemente no hay elementos y evidencias, datos y resultados que puedan confirmar que fueron años en que nuestro Congreso de la Unión se haya fortalecido.

Han sido años marcados por el ritmo que dicta y manda el poder ejecutivo, y este presupuesto de egresos de la federación 2018 no es la excepción. El último que le toca aprobar a esta generación de legisladores que han visto atropelladas sus facultades, en dónde las mayorías tricolores y aliados, con sus manos levantadas, sin darse cuenta laceran su propio poder y el de sus electores. Mientras, los partidos opositores, ya sean aliados temporales u opositores permanentes al gobierno, poco espacio tienen. Unas veces juegan de tapaderas, otras no tienen más que la tribuna del pleno, porque ya ni en comisiones se discuten los temas nacionales.

En radiopasillo se rumora que les urge destapar a Meade, el flamante Secretario de Hacienda que es quien les hace la tarea a nuestros diputados

La Cámara de Diputados tiene como fecha límite el 15 de noviembre para aprobar el presupuesto de egresos. De por sí tienen poco tiempo para analizar, discutir y aprobar el destino de los miles de millones de pesos que harán frente a todas las necesidades urgentes, prioritarias y estratégicas para atender e impulsar el desarrollo y crecimiento de México.

Los diputados de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública aprobaron un calendario de trabajo que hoy están pasando por alto, y es que no importa porque estos días de trabajo calendarizado antes de la fecha límite de aprobación se tratan del apartado G, elaboración del dictamen con Proyecto de Decreto PEF 2018, que incluye el análisis y discusión de los grupos de trabajo, la presentación ante el pleno de la Comisión del PEF y declaratoria de las zonas de atención prioritarias. En su calendari estas actividades que fueron pensadas para realizarse en 7 días hábiles las lograron reducir a dos días.

En radiopasillo se rumora que les urge destapar a Meade, el flamante Secretario de Hacienda que es quien les hace la tarea a nuestros diputados. Recordemos que el dictamen de ingresos fue elaborado en sus oficinas; lo que siempre fue un rumor se evidenció en la sesión de aprobación de la Comisión de Hacienda. Los mal pensados diríamos que se pueden ahorrar 7 días porque el dictamen lo pondrá en la mesa Hacienda. Y es que hasta la propuesta para gastar los recursos para la reconstrucción la pone Meade en la mesa, nada discuten nuestros diputados.

Como lo dijimos en Congreso Sombra, la facultad de aprobar el presupuesto es la tarea más importante de la Cámara de Diputados. Es la facultad primigenia que da origen al verdadero contrapeso del Poder Legislativo al Ejecutivo. Y es que cuando uno no conoce la historia o no asume las luchas que la humanidad ha efectuado para construir sistemas políticos que tengan como finalidad la convivencia y el bienestar, además del mantenimiento del poder, estamos destinados a hacer lo que hoy hacen nuestros representantes. A tirar por la borda procesos y tiempos, a denostar y demeritar la institución democrática por excelencia, la que refleja la pluralidad, los disensos; la que debe fomentar el debate y el acuerdo.

Este presupuesto es especial, y lo es no por lo que debería de ser, un presupuesto que debería atender las tragedias que viven miles de familias mexicanas ante los desastres naturales, y las millones de familias marginadas que requieren atención. Miles más que ante la desaparición de un familiar han impulsado una legislación en la materia que necesita de recursos para hacerla realidad, aunque Peña ha decidido no promulgarla todavía (quitaría recursos). O un sistema nacional anticorrupción que ha nacido cojo por las omisiones legislativas, pero que requiere de fondos para iniciar una verdadera lucha frontal contra la corrupción que tantos males y muertes ha dejado a su paso.

No, este presupuesto es especial porque es año electoral y se renueva la presidencia de la República. Es el último que aprobará este Congreso que ha sido debilitado al exterior y al interior por sus propios integrantes, y es el presupuesto que aprobará, al parecer, el elegido a suceder a Peña Nieto. Meade construye, envía, dictamina y aprueba.

Falsa es la democracia sin contrapesos. 

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.