Ernesto Ruffo Appel
"Marko es un corrupto, fue cómplice de los moches en San Lázaro"
El panista Ernesto Ruffo Appel acusó a Ricardo Anaya de hacerle gastar 11 millones en depurar un padrón que nunca usó.

Conozco el norte de su estado, y estoy convencido de que Tijuana es un lugar en el que cualquier chilango se sentiría bienvenido. Se lo confieso al diputado federal y asiente a mi afirmación, no sé si por cortesía o porque no quiere entrar en polémica. No importa. Reveló, en cambio, que jamás renunciaría a Acción Nacional.

"Sería como renunciar a mí mismo; cómo renunciaría a mí mismo. Yo soy panista de nacimiento. Cuando yo conocí al PAN yo dije: 'ah, caray, pues esto se parece mucho a lo que me enseñaron en mi casa'. Los valores y fundamentos del PAN son universales, occidentales", advirtió Ernesto Ruffo Appel.

El legislador albiazul nos recibió en su elegante despacho al interior de la Torre Azul, lugar desde el cual Ricardo Anaya operó su campaña presidencial y que sufrió algunos daños por el sismo del año pasado. En esta larga charla con LPO, el célebre panista abordó sin cortapisas la "onda grupera del PAN" -como la bautizó- y la postulación de Marko Cortés. Igualmente se refirió a los Calderón y a su respaldo a la candidatura de Manuel Gómez Morín.

Por lo general, me gusta iniciar hablando de la agenda legislativa de la bancada...

Claro está que se hace un plan de gobierno en el partido, que despega de los principios pero se apega al contexto. Ya ves que el PAN está por cumplir su 70 aniversario en 2019. Y hay distintas áreas, el Gobierno es complejo. Lo grande que es el asunto.

Y los resultados del 1 de julio han arrojado mucha incertidumbre, no puedo negarlo; de respeto a la Constitución, de respeto al federalismo (y, en consecuencia, al municipio). Mientras que para Acción Nacional el Gobierno radica en el municipio, para la nueva administración parece que radica en la Presidencia de la República.

¿Qué debemos esperar de la bancada del PAN en San Lázaro: que sea una primera minoría independiente o el partido que lidere a un bloque de oposición legislativa?

Ya cada uno de los partidos que integramos en su momento una coalición para la campaña presidencial estamos en la propia dinámica partidista. El interés ya no es el mismo. Escucho o leo cosas que pasan en el PRD, y nosotros estamos en la definición de la dirigencia nacional. Nos tiene ocupados. Razón por la que no se ha escuchado demasiado sobre el PAN. Hay mucha incertidumbre aún.

¿El liderazgo de Juan Carlos Romero Hicks está en riesgo, o será confirmado en la coordinación sin importar quién llegue a la presidencia del PAN?

Por estatutos, el presidente nacional del PAN es quien selecciona a los coordinadores, previa consulta a diputados y senadores. Y si ya hay coordinadores es porque ya arrancaron las legislaturas; desde el punto de vista técnico-jurídico, pueden no ser ratificados. Por lo que su tarea puede terminar de un momento a otro, y alguien más asumir su lugar. 

En ese sentido, sería entrar en una gran especulación. Juan Carlos es mi amigo, lo conozco desde hace mucho. Yo puedo decir que él está preparado para ser el coordinador, pero dependerá de quien quede al frente del partido, y sólo son dos opciones: Marko Cortés o Manuel Gómez Morín. Pero yo quedé muy contento de que, al arranque de la 64 Legislatura, la coordinación quedara en manos de Juan Carlos Romero. No me gustaría que lo cambiaran.

Muchos interpretaron su renuncia al Comité Ejecutivo Nacional como un reconocimiento de facto del triunfo de Cortés Mendoza...

Primero, a mí me invitó Ricardo Anaya a ser parte de su Comité Ejecutivo Nacional (yo fui uno de los nueve miembros), bajo el entendimiento de resolver los pendientes del partido. Mi trabajo consistió en dirigir la Comisión Especial de Actualización del Padrón y Cotejo de Huella Digital con el INE. Concluyó. Cumplió su función. Agoté la responsabilidad, entregué los resultados, y se cerró la comisión especial. Pero Ricardo no me contestó, y cuando se hizo la selección del candidato presidencial del Frente no se usó el padrón actualizado, a pesar de que se dejó al PAN la decisión exclusiva de elegir a dicho candidato.

Bueno, ¿y todo esto para qué se hizo?, me pregunté. Fue un tropel. Gastamos prácticamente 11 millones de pesos de los subsidios públicos a los partidos para hacer un padrón transparente que no se usa. Tras la elección del 1 de julio inició el cambio de la presidencia de Acción Nacional, por lo que le dije al entonces titular Damián Zepeda: "El padrón ya está listo, usémoslo". Y no lo quiso usar. Marcelo Torres Cofiño tampoco. Y fue cuando me dije: "Esto es un engaño, es lamentable". La estructura del partido está en manos de una camarilla que lo tiene controlado, y su candidato (el candidato oficial de esa camarilla) es Marko Cortés, quien renunció al uso de la transparencia para una mejor democracia (la esencia del PAN).

¿Y todo esto para qué se hizo?, me pregunté. Fue un tropel. Gastamos prácticamente 11 millones de pesos de los subsidios públicos a los partidos para hacer un padrón transparente que no se usa.

Entonces, ¡cómo puedo yo pertenecer a un Comité Ejecutivo Nacional de una bola de facinerosos, gruperos, controladores que son otra cosa! Ya no son el PAN de servicio, son el PAN de control del poder.

Para el senador Gustavo Madero, el problema con Cortés es de jerarquía: si los que promueven su candidatura son los gobernadores es porque ellos estarán por encima de él cuando sea líder nacional. ¿Cuál es su preocupación por Marko?

Ese aspecto de Madero es importante. De hecho, deriva de una pregunta: ¿el partido es gobierno, o el gobierno es partido? Cuando el PAN empezó era una oposición democrática, y no había victorias (gracias al PRI). [Risas]. Los fundadores incluso dijeron que el problema no era tener el gobierno, sino lograr el bien común.

Antes no existía un problema que apareció con la victoria: un número importante de militantes a quienes les importa sólo su chamba. Empiezan a tener intereses de gobierno, ya no de ciudadanos que vigilan al gobierno. Entonces, Marko Cortés ya está clarito del lado del interés de un partido en el gobierno. Es de la nueva generación que llegó con la victoria, que ya no es ciudadano y está en la nómina.

Por eso, don Luis Álvarez expresó una frase muy sabia: "Si no los ha derrotado la derrota, que no los derrote la victoria". Y esa es la disyuntiva institucional del PAN. Y la tienen todos los partidos del país, porque no es exclusivo de nosotros.

Bueno, esa es una razón. Yo tengo otra. Platicando con Ricardo Anaya -otra vez- le dije: "Oye, Ricardo, yo no quiero que siga habiendo moches". A mí me tocó ser parte de la Comisión Anticorrupción del PAN con Luis Felipe Bravo Mena a la cabeza. En particular en San Lázaro y con el Presupuesto, no debe haber corrupción ahí, me dije. Pero descubrí que la Junta de Coordinación Política se pone de acuerdo con la Secretaría de Hacienda para los moches. Lamentable. Es una traición a México, es corrupción llana y plana.

Y Marko Cortés fue miembro de la Jucopo, por ser coordinador de la bancada del PAN con Ricardo Anaya. Entonces, por definición, fue anuente con el fenómeno de los moches.

Para usted es un político corrupto...

Para mí es un político corrupto, porque dejó que eso pasara y no lo denunció. Y hubo muchos diputados, no digo que todos, que sí pidieron su propina. Entonces, no estoy señalando a todos los diputados, pero sí estoy señalando a Marko Cortés. No pudo suceder eso si no es con su anuencia.

¿Lo puedo aceptar yo como presidente nacional del PAN? Pues no. Yo ya dije que si él gana, yo no lo voy a reconocer.

La fórmula que lidera con Gómez Morín Martínez agrupó la simpatía de quienes en algún momento usted llamó "pus" o "traidores". ¿No le parece incongruente?

Yo quise ser candidato presidencial para dirigir al PAN, pero no pude reunir las firmas. Y quien sí lo hizo fue Gómez Morín. Yo no cedí a favor Gómez Morín, sólo cerré filas con él. Y la gente que me está siguiendo -que son como 21 mil-también  quiso cerrar filas con él. Porque es un PAN que se parece al que nosotros queremos.

Ahora, yo llamé traidores y pus a los cinco senadores calderonistas que terminaron votando por Meade y se pasaron al PRI. Los calderones y los peñanietos, es ahí donde está el PRIAN. En cambio, quienes están acompañando a Gómez Morín es gente que simpatiza con Margarita. Los margaritos.

Yo llamé traidores y pus a los cinco senadores calderonistas que terminaron votando por Meade y se pasaron al PRI. Los calderones y los peñanietos, es ahí donde está el PRIAN.

¿Y no son lo mismo?

Margarita y Calderón son dos personas diferentes. Son marido y mujer, y también son distintas expresiones del PAN. Luego de que César Nava hizo un pésimo acuerdo con Beatriz Paredes, vino una nueva elección panista. Roberto Gil Zuarth era el candidato de Calderón contra Gustavo Madero. ¿Y cómo ganó Madero si en ese momento Calderón (el presidente de la república) era quien ponía a los presidentes nacionales del partido? Porque Margarita tenía consejeros nacionales que le pasó a Madero. Y así le ganó a Felipe. ¡Ah, caray! Yo creo que son distintos, por lo menos son hombre y mujer.

Y bueno, yo no me comporte como margarito, porque no me gustó su manera. Dijo, a modo de amenaza a los panistas: "Yo voy a ser candidata presidencial, con o sin el PAN". Y ahí se me cayó Margarita. Se debe respetar a la institución. Yo no estaba defendiendo a Ricardo Anaya, yo estaba defendiendo al PAN y a sus instituciones.

A todo esto, ¿qué le parece la nueva organización de Margarita ("Libre")?

Yo la recibo como una más de estas iniciativas políticas que han tenido efervescencia con las candidaturas independientes para la construcción del proceso democrático en México, el cual lo veo en grave riesgo en este momento, por las maneras que está demostrando López Obrador. Espero que no, pero parece que habrá una regresión política en el país.

Después de 30 años de gobiernos blanquiazules, la elección a gobernador del próximo año en su estado será estratégica: se consolidará la locomotora de Morena o, en su caso, Acción Nacional podría tomar impulso tras un triunfo ahí.

Baja California, su naturaleza, es rebelde. Por eso yo fui el primero gobernador de oposición en México. Entonces, el ambiente ahí es diferente a lo que pasa aquí en el centro del país. Como es desierto, pues más vale que te pongas muy trabajador por las desventajas del clima, y que te ayudes de tu vecino. Por ello, reina un espíritu de: "no me vengas a dar guerra, compadre, no te metas conmigo y déjame trabajar". Es el lugar donde se expulsó al PRI por primera vez.

Pero cuando yo dejé el gobierno del estado, comenzó a llegar esta gente que ve al PAN como una bolsa de trabajo. Y se empezó a llenar de eso. Yo un día dije: "pues ya debería perder el PAN". Porque los que están a cargo del partido ya no estaban para los demás, sino para su propio beneficio. Y empezó la guerra interna en el partido. Y fue como si fuera un palenque. "Cierren las puertas señores, que aquí nos la vamos a jugar". Pero ya no había afiliación. "Aquí tenemos nosotros el control, y aquí vamos a repartir nosotros", empezaron a decir.

¿A quién se parece eso? Al PRI. ¿Y nosotros fuimos a aprender a una universidad del PRI? Pues no. Se da solo, porque es el ambiente cultural del mexicano, ahí donde agarras una oportunidad ya no la sueltas. Es una realidad que te impone la economía.

Un día dije: "pues ya debería perder el PAN en Baja california". Los que están a cargo del partido ya no están para los demás, sino para su propio beneficio.  ¿A quién se parece eso? Al PRI

Entonces, así se fue deteriorando el PAN hasta llegar al sexto gobernador [Kiko Vega]. Con ello completamos 30 años, y el encierro del panismo, su cerrazón, su abandono de la ciudadanía, es lo que tiene ahora a Morena con una victoria inminente muy fuerte en Baja California. Porque se asiló el PAN y su gobernador.

Aunque conociendo yo a Baja California, nadie la tiene segura. Dependerá de los candidatos, porque cuando yo gané hubo una pregunta: ¿quién ganó: el PAN o Ruffo? Hasta el secretario de Gobernación, don Fernando Gutiérrez Barrios, una vez me preguntó: "Oiga, Ernesto, ¿cómo le hizo?". Yo la respuesta la dejo al aire, pero me gusta pensar que ganó el espíritu del PAN, el de la ciudadanía (no de pueblo; de pueblo, Puebla). El ciudadano es el que actúa y decide y participa. Entonces, Baja California es más ciudadana. Y hay mucho rechazo, lo que también explica el triunfo de López Obrador.

¿A qué se refiere?

Ante la corrupción y el mal estado de cosas en el país, la gente se va enojando con partidos y con políticos. Y este señor López Obrador captó el rechazo. No creo que fuera su propuesta, sino fue el rechazo a la corrupción, inseguridad, ineficiencia, inefectividad, tranzas. Todo mundo está enojado. Ahora en el 2015, ganamos en el PAN siete gobernadores. ¿Ganamos, o fue el rechazo a los otros gobernadores? Yo creo que ganamos por rechazo, no por popularidad. Y el Peje ganó por rechazo, no por popularidad. Pero él cree que ganó por popularidad. Y la gente ahora está viendo los "pejazos".


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