Estephany Santiago Fernández
"Las tribus desaparecieron, pero el PRD conservará sus siglas, colores y seguirá siendo de izquierda"
Fany Santiago de la dirigencia nacional extraordinaria del PRD, charló sobre el proceso de renovación de su partido.

Los momentos de definición no sólo cimientan el futuro, también representan una época. Para los miembros del partido que durante muchos años mantuvo la preferencia electoral de la izquierda, hoy es uno de esos momentos, de esas épocas. 

Fany Santiago ocupa uno de los cinco sitios de la Dirección Nacional Extraordinaria. Junto a Ángel Ávila, Fernando Belaunzarán, Karen Quiroga y Adriana Díaz Contreras, tiene el encargo de rediseñar, refundar o renovar al PRD, el cual ya perdió el registro en al menos 10 estados de la república. "El PRD siempre ha sido el partido de las causas y que se pone al servicio de la ciudadanía", subraya Santiago Fernández.

En diálogo con LPO, la ex integrante de Foro Nuevo Sol compartió el diagnóstico nacional con el que cuenta la nueva dirección tras la desaparición de las corrientes internas y el despliegue de una transición que cada vez deja de ser un misterio.

¿En qué momento están del proceso de reconstrucción del Sol Azteca?

Nos encontramos en el proceso donde se está visibilizando el trabajo y la presencia de una nueva dirección nacional extraordinaria. Una dirección completamente distinta en el ámbito político, y sobre todo para el PRD. Que es una Dirección Nacional Colegiada. Somos cinco integrantes con voz y voto. Somos cuadros muy distintos, algunos ya reconocidos por su trabajo político que han tenido algún cargo de representación popular, y algunos otros con liderazgos con más frescura, lo que le hace falta a nuestro instituto político.

Precisamente cuatro de los cinco nuevos dirigentes tienen en común que son jóvenes, pero otra cosa en la que coinciden es en su pertenencia a distintas tribus amarillas, oficialmente desaparecidas...

Así es.

¿Cómo han tomado las bases esta transición a un partido político tradicional?

Mira, es un tema de mucho trabajo, donde nosotros sin dudarlo tenemos que ser el ejemplo. Y nos ha costado un poquito, porque algunos están acostumbrados a la representación cupular. Es decir, al tema de las expresiones.

Decidimos desaparecer las expresiones como cuota de poder, o como cuota cupular, porque no generaban ningún beneficio al partido. Se ponderaba a los equipos políticos, en lugar de ponderar al instituto político. Lo que nosotros estamos trabajando ahora es ponderar en todo sentido a nuestro partido, que es lo que nos ha dado vida, origen, banderas, causas, iniciativas. Incluso algunas de ellas que otros partidos de manera rapaz y de manera muy floja han decidido retomar, porque no tienen ideología. Porque son parte de un movimiento que hoy está en el poder.

Pero no sólo tenemos eso en común. Tenemos otra cosa en común: queremos fortalecer al partido con unidad. Queremos relanzar al partido, pero no sólo en un sentido de imagen, sino que se vean acciones.

¿Ahora mismo en qué están trabajando?

Entre otras que irán observando, estamos trabajando en la integración de las direcciones estatales. Valorando cómo están los esquemas con los equipos. Porque prácticamente esta fase, de no existir corrientes a seguir manteniendo equipos políticos, es todo un trabajo que tiene que generarse de manera conjunta.

¿A nivel estatal, ha sido alto el costo que han tenido que pagar con la desaparición de las tribus?

Más que costo, es comenzar a compartirles la finalidad de este nuevo estatuto. Más que alguna reacción, tiene que ver con la madurez política. Y nos hemos encontrado con mucha apertura. Hay que trabajarla, como te decía, debemos ser nosotros el ejemplo de esta madurez política, de esta apertura y de la cohesión y unidad en torno al partido.

¿El Sol Azteca dejará de ser un partido de izquierda y se correrá al centro, a la socialdemocracia?

No. No es así. El PRD sigue siendo un partido de izquierda progresista. Somos un partido de oposición responsable. ¿En qué estamos trabajando? En que el partido siga manteniendo sus orígenes, pero que sea un PRD de propuestas. Ya no ser solamente de la oposición, en el sentido de decir «no estamos de acuerdo», sino que estamos trabajando en el sustento de un «no estamos de acuerdo y por eso proponemos lo siguiente».

Son temas que se tienen que trabajar con la formación política. Pero no vamos a dejar de lado nuestras banderas, nuestras causas, iniciativas, y toda la historia que acumula el partido por años. Han sido muchos perredistas que han dado la vida por el partido. Y ahora, como una nueva generación, no solamente refrescaremos la forma de hacer política, sino también mantendremos los orígenes para poder transformarnos. Y estar a la altura como instituto político y también como opción ciudadana.

No lo veo como un partido tradicional. Es un avance muy significativo democratizar las decisiones y tener cinco dirigentes hombres y mujeres, en una mesa de decisiones colegiada. Y estamos tratando de implementar esta forma de trabajo en cada uno de los estados para que ya no sea una disputa interna.

¿Interpreto por lo anterior que ya descartaron aquella posibilidad de que su registro sea usado para la fundación de un nuevo partido?

Como tú sabes, el PRD es un partido de liderazgos. A diferencia de otros partidos o movimientos políticos, el PRD sí tiene figuras representativas. Nosotros vamos a estar abiertos a la diversidad de ideas, pero en concreto no sucederá eso.

Mantendrán sus siglas, colores, banderas...

Sí, así es. Esa es la posición hasta ahorita y así va a seguir manejándose.

¿Entonces, de qué va este proceso de refundación: eliminar las tribus y desde ahí transitar a un partido político tradicional?

Depende mucho de las visiones. Yo no lo veo como un partido tradicional. Desde el momento que reduces la serie de carteras que traíamos, cambiar el nombre del Comité Ejecutivo Nacional a Dirección Nacional Extraordinaria, es un avance muy significativo. Democratizar las decisiones y tener cinco dirigentes hombres y mujeres, en una mesa de decisiones colegiadas, porque los cinco tenemos el mismo peso, la misma voz y el mismo voto. Creo que es un cambio de madurez política tremendo que no se había visto en el PRD a nivel nacional.

Y si a esto le abonas que nosotros estamos tratando de implementar esta forma de trabajo en cada uno de los estados para que así sea, y no una disputa interna, sino que sea un honor representar a nuestro partido.

Los liderazgos de los que me hablas, tradicionalmente opuestos entre sí, ¿cómo están dialogando, cuando públicamente se expresan sobre temas en los que el PRD no ha llegado a un acuerdo?

Lo rico de nuestro partido es poder tener esa diversidad de ideas, y llegar a concretar de manera democrática un punto en común. Finalmente hacemos política. Los hombres y mujeres que integramos esta dirección hacemos política. Entonces, se toman las decisiones no sólo de manera democrática, sino debe existir madurez, consenso, y diálogo. De otro modo no van a salir las cosas.

Sorprendentemente, y te lo digo de manera muy honesta, encontramos un punto de convergencia. Podemos no coincidir, pero buscamos un punto de convergencia donde la unidad sea la que salga avante. A veces sí es más complejo, pero vamos caminando. Y buscamos no tener más conflictos.

Para generalizar, hay dos expresiones al interior del partido. Para hablar de la primera, te pregunto, ¿debe seguir la alianza con Acción Nacional y la derecha?

No, de manera tácita no. Porque así no se toman las decisiones políticas. Creo que tendríamos que valorar cómo está cada uno de los territorios a los que vamos a ir a elección y ver qué votación es la que realmente favorece. No podemos decir: «sí, ya nos vestimos de un color, y sí vamos con nuestros hermanos, y sí sigamos al Frente», si no tomamos este tipo de valoraciones.

Al PRD le conviene ser un partido abierto. Y valorar opiniones. Pero sin duda alguna las alianzas no será algo que competirá con nosotros. Eso sí te lo puedo adelantar. La apertura está para todos los partidos políticos, pero no está dentro de nuestra línea política hacerlo. 

Lo que está haciendo esta dirigencia nacional extraordinaria es ir a cada territorio, ver cómo está la presencia del partido. Tienes que valorar también el proceso electoral inmediato, cuántos puntos fue los que sacó el partido. ¿Cuál es el porcentaje de votos? ¿Y cuál sería el beneficio de una alianza? Para eso existe la revisión de la política de alianzas, para que sea de manera estratégica. Ninguna alianza es a modo emocional. Todas tienen que ser en un sentido estrictamente electoral.

Existe otra expresión que sigue inclinándose por sumarse a acuerdos con quien podría ser su aliado natural: Morena. Sin embargo, 10 de sus diputados federales están a punto de ser amonestados por votar junto al partido marrón.

Yo creo que al PRD le conviene ser un partido abierto. Y valorar opiniones. Pero sin duda alguna las alianzas no será algo que competirá con nosotros. Eso sí te lo puedo adelantar. La apertura está para todos los partidos políticos, pero no está dentro de nuestra línea política hacerlo.

Y no es un tema nada más con ellos. Creo que cualquier aliado político, civil o académico que tengamos en el camino para seguir arropando a las causas ciudadanas, que han sido siempre nuestras banderas -los derechos humanos, de las mujeres, el apoyo a los jóvenes, adultos mayores, pueblos originarios-, pues lo seguiremos retomando. Y son las banderas que nuestros legisladores están sacando adelante, como defendemos la no militarización del país. Como vamos a seguir luchando por un salario digno en todo el país. Por tener estrategias específicas en cuanto a la equidad de género. Presupuestos con visión de genero, incluso. Y quienes en el camino quieran ser nuestros aliados serán bienvenidos.

Ya han logrado identificar a los personajes de Morena que intentan desestabilizar al PRD, como lo denunciaron en el último Congreso Nacional Extraordinario.

Tendríamos que valorar cada esquema. Lo que sí te puedo decir, lo más reciente que hemos observado, es el caso de la CNTE en Michoacán. Sin duda alguna, los brazos de Morena buscan de alguna manera romper con los proyectos donde no coinciden políticamente con ellos.

¿Compartes ese análisis de la opinocracia sobre una oposición con posibilidades de hacer contrapeso a AMLO y la cual sólo podrá venir desde adentro de Morena?

Yo creo que los hechos van a acompañar las causas. Y que cada acción que sea mal generada o bien generada por el gobierno en turno tendrá su propia factura. 

En la Ciudad de México, para sorpresa de muy pocos, el PRD enfrenta un conflicto al dar este paso hacia la trasformación profunda.

Fíjate que me he aclimatado a la Ciudad de México, me han arropado muchísimo. Pero mi origen es michoacano. Aunque conozco bien la radiografía electoral de la CDMX, el cambio como partido de la representación que teníamos a la que tenemos ahora, que es totalmente diferente.

Le pasa lo que a todos los partidos políticos hoy en día. Que no es un tema de un color. No es porque seas amarillo, porque seas naranja, rojo, verde, guinda. Simplemente el sistema de partidos ya no es funcional. Y en un sistema así verás algún rezago o algún cambio drástico en toda contienda electoral.

Sin duda alguna la visión de la CDMX, desde mi trinchera que es la del propio partido, es la que vayamos trabajando. Ahora más que nuca debemos redoblar esfuerzos, no sólo en la delegación Venustiano Carranza, sino en todas las delegaciones donde hay presencia del partido. Incluso seguir conformando mucho trabajo de base con la militancia para construir una vez más esa opción para la Jefatura de Gobierno.

Finalmente, te hago la pregunta que muchos siguen haciéndose al referirse a ustedes:¿qué le pasó al PRD?

Le pasa lo que a todos los partidos políticos hoy en día. Que no es un tema de un color. No es porque seas amarillo, porque seas naranja, rojo, verde, guinda. Simplemente el sistema de partidos ya no es funcional. Y en un sistema así verás algún rezago o algún cambio drástico en toda contienda electoral. 

Y lo que pasa en una elección son dos cosas, no tienes de otra: o ganas, o pierdes. Porque ese es un proceso electoral Pero a lo mejor perdiendo puedes ganar. En este caso, el PRD recibió un llamado de atención necesario de que había que cambiar. No solamente por la coalición, es un tema de fondo y de forma. Lo que nosotros estamos tratando de hacer desde nuestro Congreso Nacional, nuestros nuevos estatutos, nuevos manuales que acabamos de aprobar, y cambios en los cuadros políticos (avance, formación, distribución equitativa de la toma de decisiones). 

¿Y cuando sean de nuevo gobierno esta llamada de atención se olvidará, volverán a defraudar a sus bases?

Yo creo que no. Porque queremos trabajar de una manera distinta. Queremos que la ciudadanía nos acompañe en todo el proceso. No queremos buscarlos previo al proceso electoral, queremos que nos ayuden a reconstruir este partido que le dio vida a muchas causas, que le dio vida a muchas personas y que incluso le dio una tarjeta de presentación política a muchos liderazgos (hombres y mujeres) que hoy están en otros partidos, y que se les ha olvidado cuánto costó construir éste.


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