Verónica Juárez Piña
"Con AMLO, las Fuerzas Armadas tienen un poder insólito para una democracia"
La nueva lideresa del PRD en San Lázaro, Verónica Juárez, analizó a la Guardia Nacional y el recorte a las estancias infantiles.

El martes pasado, luego de 17 años de militancia, Ricardo Gallardo Cardona dio un golpe a su partido, herido de gravedad. Renunció a la coordinación del grupo parlamentario del PRD en San Lázaro y junto a él ocho legisladores abandonaron al Sol Azteca; entre ellos, Héctor Serrano y Mauricio Toledo.

Formalmente, el primer acto como bancada "independiente" fue votar con Morena el nuevo catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa. El liderazgo pasó entonces a la entonces vicecoordinadora: Verónica Juárez Piña.

En diálogo con LPO, la diputada federal amarilla charló a profundidad sobre el tema de la seguridad y la Guardia Nacional, el recorte a las estancias infantiles, y compartió su análisis sobre la posición ideológica de Morena y López Obrador. "No son de izquierda", subrayó, tajante.

Quizá junto a Movimiento Ciudadano, el PRD ha sido el único partido político en sostener su oposición a la militarización del país...

Así es.

Puede compartirme su análisis sobre la Guardia Nacional.

Ya vimos que la militarización no sirvió cuando Felipe Calderón empezó la guerra contra el narco, y lo decimos también porque Peña Nieto dio continuidad a que el Ejército siguiera en las calles.

Quiso aprobar su Ley de Seguridad Interior para legalizar las tareas de seguridad pública, pero no fue así. Y nosotros pensamos que cuando la Suprema Corte determinó que era inconstitucional la Ley de Seguridad Interior, en el PRD pensamos que habíamos ganado la batalla. Una batalla a favor de la garantía de derechos humanos.

Y nuestra sorpresa es que ahora Morena quiere dar continuidad, pero recrudeciendo esta situación. Porque no simplemente rechazan una ley, sino que quieren plasmarlo en nuestro marco constitucional. ¡Quieren que esto tenga rango constitucional! Lo que significa normalizar la presencia de militares en tareas de seguridad pública.

Nosotros decimos que sí estén, de manera transitoria, con un plan para que de manera bilateral se fortalezca a las policías municipales y estatales. Y también da pie al Ejército para que regresen a sus cuarteles y realicen las tareas que tienen asignadas de manera constitucional.

Me comentaba hace unos momentos que le preocupaba que las Fuerzas Armadas se conviertan además en constructores...

Te decía que no sólo es la militarización de la seguridad pública, sino que les están dando un poder increíble, protagónico. Porque ahora al Ejército lo vemos como constructor, van a hacer todo ese complejo habitacional en Santa Fe. Van a remodelar el aeropuerto de Santa Lucía, y luego nos dicen que también lo van a administrar.

Entonces, además de esas nuevas tareas, venden armamento, mantienen cuestiones relacionadas con la ganadería... Es decir, me parece que les están dando un poder que no deberían tener en las democracias modernas. Al contrario, lo que se hace en los países democráticos -si lo revisas con cuidado- están encaminados a desmilitarizar. Y en el único país de América Latina donde no lo estamos haciendo es en México. Eso nos preocupa bastante porque vamos a tener la presencia de los militares en todos lados.

Aunque creo que México supera por mucho a cualquier país de la región en cuanto a la violencia y ganancias del narco, es un verdadero problema y un verdadero negocio...

A nosotros, desde el PRD, nos parece que la militarización no es la respuesta adecuada para acabar con la inseguridad pública.

Compartimos el diagnóstico [del Gobierno Federal] de que debemos acabar con la corrupción y con la pobreza para acabar con la violencia, pero militarizar no es el camino correcto. Insisto, ya vimos que la militarización no sirvió.

No basta con decir que el Presidente de la República está y que ahora debemos tener confianza en él, porque él nunca va a dar la orden de que vayan a atentar contra la ciudadanía. No basta. No es un asunto de confianza.

Pese a todo, la mayor parte de los gobernadores respaldaron el proyecto tal y como lo presentó el Ejecutivo federal, le dieron su confianza.

Yo creo que todos queremos que se resuelvan los problemas de seguridad; los gobernadores, sobre todo. Nosotros decimos sí a que por el momento el Ejército pueda reforzar de manera coordinada con ellos, pero no de manera permanente, sino como un apoyo a las fuerzas locales.

Les van a dar cursos a las Fuerzas Armadas de derechos humanos. ¿Y qué nos haría pensar que ahora sí los van a asimilar (más que tomar) y habrá una cultura sobre la defensa de los derechos humanos? ¿Qué nos hace pensar que ahora sí? Porque eso se hizo con Felipe Calderón.

Les van a dar cursos a las Fuerzas Armadas de derechos humanos. ¿Y qué nos haría pensar que ahora sí los van a asimilar (más que tomar) y habrá una cultura sobre la defensa de los derechos humanos? ¿Qué nos hace pensar que ahora sí? Porque eso se hizo con Felipe Calderón. Eso fue lo que nos dijo, como se justificó: «todos tomaron su curso, taller». Lo dijo también Peña Nieto, ¿y por qué tendría que ser distinto?

¿Ideológicamente ganó Felipe Calderón, es decir, que la inseguridad en términos generales es un problema de policías y ladrones?

Ideológicamente van ganando los conservadores. Sí.

Como parte de su trabajo en comisiones, tiene en la mira la protección de los derechos de la niñez y adolescencia. ¿Qué le pareció el recorte a estancias infantiles?

Fue un desacierto que se recortaran del Presupuesto dos mil millones de pesos para el Programa de las Estancias Infantiles. El Gobierno no tiene una alternativa en ese sentido. Cuando tú tomas una determinación en nombre de la austeridad, debes tener una alternativa. Y en este caso tenemos más de 9 mil 500 estancias, donde se atienden a más de 300 mil niños, debes planear una alternativa. Pero lo que se ocasionó fue vulnerar sus derechos.

¿Qué derechos?

Principalmente, el derecho de la madre trabajadora, además de los derechos de las niñas y los niños, como que pasan a segundo plano. Y lo advertimos cuando la mayoría de Morena aprobó el Presupuesto; nosotros votamos en contra.

Advertimos que era un error. No solamente se afectó a este programa. Se bajaron alrededor de 35 mil millones de pesos de algunos programas del anexo correspondiente a la niñez, lo que en mi opinión significa que para este gobierno no son prioridad quienes representan más de un tercio de la población de menos de 18 años. No hay un apoyo a la primera infancia. Hay un desdén.

El argumento del gobierno fue acabar con la corrupción...

No lo comparto. En nombre de la lucha contra la corrupción se cierran las estancias. Porque luego ves la respuesta sin un programa particular, sin una estrategia que sea pública y transparente. Lo único que dice es «les daremos a los padres los recursos para que ellos sean los que definan adónde llevar a sus hijos». Eso no es una estrategia, ni siquiera una alternativa.

En nombre de la lucha contra la corrupción viola derechos, pero en nombre de la lucha contra la corrupción elimina programas sustanciales. En nombre de la lucha contra la corrupción cerraron los ductos de gasolina, sin tampoco tener una alternativa.

Este es un Gobierno que improvisa y que no tiene una respuesta inmediata a sus errores.

En nombre de la lucha contra la corrupción cerraron los ductos de gasolina, sin tampoco tener una alternativa. Este es un Gobierno que improvisa y que no tiene una respuesta inmediata a sus errores.

Oficialmente han desaparecido las tribus al interior del PRD, pero ¿qué más se ha hecho en este proceso de refundación del partido?

La crisis que estamos viviendo en el PRD atiende a una crisis que estamos viviendo a nivel mundial los partidos políticos. Y los perredistas estamos ante el reto de reconstruir un partido de causas, las causas de las y los jóvenes, los movimientos sociales, esas minorías que no se ven representadas, y también de las agendas nuevas, como la movilidad, la sustentabilidad, del medio ambiente, de la reorganización habitacional. Ese es el gran reto en el que estamos ahora

El PRD debe seguir defendiendo su agenda, debe seguir siendo el partido de izquierda, progresista.

¿Y seguir con alianzas como el Frente con Acción Nacional?

Yo creo que el partido debe replantearse en términos de agendas. Digo, si con agendas podemos sacar adelante alianzas, y eso nos permite transitar, lo podemos hacer. Pero claro que debe ser con mayor cuidado. Mientras definamos claramente nuestra agenda, y nuestro programa, sabremos con quién podemos hacer alianzas.

Alianzas como la que nueve de sus ex compañeros de bancada establecieron con Morena.

Nosotros hemos dicho que apoyaremos al presidente cuando creamos que las iniciativas que presente beneficien a la sociedad y no violenten los derechos humamos. Así lo hemos hecho con algunas iniciativas.

Lo que me parece a mí es que el presidente podría contar con el PRD, siempre y cuando las propuestas sean congruentes con nuestra línea política y nuestro programa. Pero también vamos a estar señalando todo aquello que no haga bien. Una cosa es que podamos coincidir, ahí vamos a estar; pero en las que no coincidamos, vamos a dar la batalla. Este país necesita de contrapesos, y hoy el Ejecutivo no lo tiene. Porque con la mayoría que tiene en el Congreso de la Unión, ha convertido a las cámaras en una Oficialía de Partes. Y el gran legislador ha sido Andrés Manuel.

No hay ni siquiera una pizca de autocrítica o reflexión sobre que también se puede equivocar o que se ha equivocado. Pero más allá no hay un respeto al Poder Legislativo, a la división de poderes. Esa ahora es la misión del PRD: ser un partido de oposición, que apoya al presidente cuando su agenda es progresista pero también un partido muy firme que dice «no» cuando sea necesario.

Lo que establece la Ley Orgánica es que aquellos diputados inscritos en una bancada, pueden cambiarse a otra y te puedes declarar sin partido, pero no puede haber más fracciones parlamentarias de las que ya hay.

Sus ex compañeros ahora en bancada independiente están dispuestos a decir que sí a AMLO, presente lo que presente...

Sin duda que contraviene a la línea política del partido... Diputados sin partido, en realidad. Porque los independientes son los que llegan siendo candidatos independientes, por esa vía. Y el resto son aquellos que siendo de un partido, no se asuman a otro y se declaran diputados sin partido. Lo que establece la Ley Orgánica del Congreso, particularmente en la Cámara de Diputados, es que aquellos diputados inscritos en una bancada, pueden cambiarse a otra y te puedes declarar sin partido, pero no puede haber más fracciones parlamentarias de las que ya hay en este momento.

¿Qué la parece el rumbo que están tomando?

En mi opinión, tienen que estar en la bancada del PRD los que son del PRD y los que coinciden con el programa y con la línea política y con el partido, que es el que nos llevó finalmente a ser diputados. Para eso son los grupos parlamentarios. Por eso registras tú una agenda legislativa, por eso registras tú un reglamento y tus documentos básicos, lo que te diferencia de los otros grupos. Y los únicos que tienen derecho a formar fracción parlamentaria son los partidos políticos.

Morena, el partido que podría considerarse primo hermano del PRD, por su programa político de izquierda...

Yo te puedo decir que Morena no es un partido de izquierda y tampoco el gobierno que tenemos es un gobierno de izquierda.

Un gobierno de izquierda no quiere militarizar. Un gobierno de izquierda no tiene una Fiscalía Carnal como la tenemos ahora. Un gobierno de izquierda atiende lo que dicen las organizaciones de la sociedad civil. Un gobierno de izquierda por supuesto atiende a las mayorías, pero también escucha a quienes no piensan igual que él, a las minorías.

Un gobierno de izquierda, en nombre del combate a la corrupción y la impunidad, no puede simplemente decir lo que ocurre sin presentar las denuncias correspondientes, las carpetas de investigación (en el caso de las estancias infantiles, no hay una sola carpeta de investigación). Un gobierno de izquierda no dice que perdona y que habrá perdón para todos aquellos que cometieron un delito grave en gobiernos anteriores, y que ahora es el tiempo del amor y de la paz.

Un gobierno de izquierda no dice que no va a enfrentar a la iglesia y que en todo caso ellos atiendan los asuntos de pederastia, y que lo vayan viendo pero que se va a confrontar, porque es tiempo de reconciliación. Eso no hacen los gobiernos de izquierda. Y yo no veo al gobierno federal promoviendo y aprobando el matrimonio igualitario a nivel nacional. No lo estoy viendo que acepte ya legislar nacionalmente de una vez por todas la interrupción legal del embarazo antes de las 12 semanas [de gestación]. No lo veo protegiendo las libertades, porque un gobierno de izquierda no emite una constitución moral, anteponiendo la moral al estado de derecho y a la laicidad. Al contrario.


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