ENRIQUE OCHOA REZA
"El proyecto de refinería en Dos Bocas no tiene ni pies ni cabeza, hay muchas dudas sobre su viabilidad"
Enrique Ochoa Reza analizó la política energética de AMLO en una charla exclusiva con LPO.

Sin aspavientos, un mes atrás Manuel Bartlett aseguró que financieramente el robo de electricidad en el país es mayor al robo de hidrocarburos. Y calculó las pérdidas en 30 mil 300 millones de pesos, sólo en 2018.

Respaldando al director de la Comisión Federal de Electricidad, el titular de Palacio Nacional anunció la revisión de los contratos para gasoductos, a los que calificó de «leoninos»: «muy favorables a los particulares y dañinos para la nación».

Uno de quienes señalaron de tal «daño por omisión» fue a Enrique Ochoa Reza. Ceñudo, severo pero cauto, con documentos en mano, el diputado federal explicó que ambos funcionarios están «malinformados», pues eso no ocurrió durante su gestión.

En diálogo con LPO, compartió su visión sobre la estrategia no oficial de la 4T en materia energética. Aunque esta redacción insistió, el priista renunció a pronunciar cualquier palabra sobre el proceso de cambio de dirigencia de su partido, que ahora disputan Alito Moreno y José Narro.

Hablemos del elefante en el cuarto: los señalamientos que hace el Gobierno Federal contra usted por su paso en CFE, en particular por contratos en gasoductos.

El presidente López Obrador tiene todo el derecho de hacer cambios en la política energética del país, a partir del resultado electoral de julio de 2018. Sin embargo, también tiene el derecho a estar bien informado. Y es claro que en el tema de los gasoductos el presidente ha sufrido desinformación. Aquí tengo, y le daré copia [entrega un folio al entrevistador], de los acuerdos de la Junta de Gobierno de la Comisión Federal de Electricidad, que era el máximo órgano de dirección.

En dos momentos distintos aprobó, precisamente, el proceso de licitación para llevar a cabo los contratos de largo plazo a servicios de transporte de gas natural que derivaron en la construcción de los gasoductos. Una de estas actas es de septiembre del 2011, en el sexenio del presidente Calderón, y la otra es de agosto del 2013, en el sexenio del presidente Peña Nieto. Yo no era director de la CFE en ninguno de esos años. Y sin embargo, a partir de la memoria jurídica que tiene la CFE es que se tienen los documentos que comprueban que el máximo órgano de administración de la CFE aprobó la celebración de los contratos.

Si las fechas no coinciden con su gestión, ¿por qué se le acusa a usted?

La falta de información precisa de los procedimientos que se llevaron a cabo sobre este tema.

¿AMLO y Bartlett están desinformados?

Sí, ambos. Otro ejemplo de ello: se ha señalado que hubo causas de fuerza mayor, que hacen que la CFE pague por servicios que están interrumpidos porque hay gasoductos que están parados. Cuatro de ellos. Esto es importante porque la causa de fuerza mayor está en la legislación desde tiempos de Álvaro Obregón. Y forma parte de los principios fundamentales de los contratos internacionales y comerciales, y también en materia energética, en cualquier parte del mundo. Por lo tanto, son habituales. Y suceden no sólo en gasoductos sino también en otra infraestructura.

¿En qué consisten? Cuando una de las partes, cualquiera de las dos, enfrenta una causa de fuerza mayor presenta la argumentación objetiva a la otra parte. Y de manera voluntaria la otra parte analiza si efectivamente hay una causa de fuerza mayor o no. De manera voluntaria las dos partes acuerdan que se respete una causa de fuerza mayor que establece el contrato.

Pero también aplica la cláusula 22.8 del mismo contrato que dice que por cada mes, o por cada temporalidad que se reconoce una causa de fuerza mayor, se debe de extender la vigencia del contrato, precisamente para que la otra parte reciba el servicio por el cual ya pagó. Esto es una práctica internacional.

Aquí es donde difieren: usted dice que esto beneficia al país, la actual administración subraya que es una puerta abierta a la corrupción.

Bueno, es lo que beneficia a México y a cualquier país del mundo que enfrenta una causa de fuerza mayor. Esto no es particular de México. Esto es general en todos los contratos energéticos del mundo.

Ahora bien, durante mi administración como director de la CFE, de febrero de 2014 a julio de 2016, la CFE no concedió ninguna causa de fuerza mayor a ningún proceso de construcción de gasoducto alguno. Esos procesos fueron posteriores a mi administración. Es, otra vez, falta de información.

La Ley de Hidrocarburos dice que una empresa no puede ser propietaria de gasoductos y al mismo tiempo comercializar gas natural. Algo que usted defiende y, de nuevo, donde AMLO ve corrupción.

La actividad de comercializar combustibles es mucho más rentable que la de transportar combustible. Por lo tanto a Pemex le convenía que alguien más fuera el propietario de los ductos, mientras Pemex podía seguir comercializando. Ese fenómeno [la corrupción] es otra cosa. Lo que tienes que hacer es distinguir primero la propiedad de los ductos de la posibilidad de comercializarlos...

Pero, ¿qué hay con la corrupción?

El combate a la corrupción tiene que ser firme y tiene que ser consecuente. Por ejemplo, la lucha contra el huachicol: los datos públicos demuestran que a pesar de esa estrategia han subido en más de 22% las tomas clandestinas, en contraste de un año con otro. Entonces, lo que se requiere es que se combata el robo de combustible, que se combata la corrupción en cualquier elemento del sector. Pero eso es distinto a que tú interpretes que sea posible legalmente ser propietario de los ductos para tú comercializar gas por ellos. La Ley de Hidrocarburos no lo permite.

Desde la Comisión de Energía se hizo un llamado a la Sener y al Ejecutivo Federal para que presenten su estrategia energética. ¿Podemos ver ya cuál es el plan de la 4T en esta materia?

Aún no. Y hemos pedido en la Comisión de Energía que el Gobierno de la República presente la estrategia energética del país, y luego las estrategias derivadas de ella para garantizar el abasto oportuno de combustible, para garantizar el abasto oportuno de energía eléctrica, para garantizar el abasto oportuno de infraestructura que permita llevar los combustibles y la energía del lugar donde se generan o se extraen al lugar donde se van a consumir u ocupar.

Sin embargo, a pesar de que no se ha presentado tal estrategia, las calificadoras reprobaron los anuncios y nombramientos que hizo el Gobierno Federal en materia energética.

Las calificadoras han expresado sus dudas y cuestionamientos sobre algunas de las decisiones que se han anunciado de manera pública, como ha sido la construcción de la refinería en Dos Bocas, Tabasco, misma refinería que no ha sido aprobada por el Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos.

Una obra de infraestructura que hasta ahora no tiene ni pies ni cabeza. Porque no tiene, aun cuando se ha pedido, un proyecto ejecutivo, o un plan de impacto ambiental, o la descripción puntual de qué tipo de petróleo va a refinar y cuál va a ser el mercado que va a atender. Tampoco se ha llevado a cabo una convocatoria, un proceso licitatorio internacional, público, transparente.

En consecuencia, hay base para tener dudas sobre la viabilidad y la rentabilidad de un proyecto que hasta ahora se ha anunciado que se construirá en tres años. Y no hay registro de refinería alguna en el mundo que se construya en tres años sin haber tenido antes, al menos tres años de estudios de estudios de suelo, de impacto ambiental y de ingeniería que permitan llevar a cabo el proceso de construcción en tres años.

En contra de la opinión del mercado, el presidente promueve una política energética que causa incertidumbre. Y comanda para ello a Rocío Nahle, Octavio Romero y Manuel Bartlett...

Pero más allá de personalizar, lo que se requiere es la presentación de la documentación técnica que acredite la viabilidad y la rentabilidad de los proyectos.

¿Pero le parecen los perfiles correctos para la tarea encomendada?

Los señalamientos han sido sobre los proyectos, y lo que se requiere para atender esas dudas es la presentación de la documentación que respalde la viabilidad técnica, la viabilidad ambiental, la rentabilidad económica y el sentido de oportunidad en los proyectos de infraestructura energética.

De todos los cambios emprendidos, ¿cuáles son los que también le preocupan?

No se ha presentado un argumento técnico que permita sustituir las subastas de energías renovables que fueron canceladas y que tan buenos resultados habían arrojado a México. Que han merecido el reconocimiento internacional de que las subastas permitieron que se presentara tecnología de punta; que se construyeran centrales fotovoltaicas y eólicas, con última tecnología; que se generaran empleos. Y que se firmaran contratos de largo plazo para proveer energía eléctrica de bajo costo.

Hablemos de otro tema polémico: las tarifas de los energéticos.

El 80% del precio de la energía que consumes depende del precio del combustible que utilizaron para generarla. En consecuencia, si utilizas combustibles caros y contaminantes como el combustóleo, México genera energía cara y contaminante, para perjuicio de la población.

En cambio, si utilizas los gasoductos para generar la energía eléctrica con gas natural, te cuesta esa energía cuatro veces menos que el combustóleo y llega a contaminar hasta seis veces menos.

Tal parece que la apuesta de Peña Nieto, con la Reforma Energética, no fue en contra de las fuentes de energía no renovable. Las tarifas de luz y la gasolina lo demuestran.

No, pero el precio sería mayor si usas más combustóleo. Si hoy dejas de usar gas natural por una decisión en contra de los gasoductos, el efecto es que en la ausencia de gas tengas que usar un combustible más caro y más contaminante.

Los precios de los combustibles van fluctuando a lo largo del año, y a lo largo de los años, pero lo que no ha cambiado es que el gas natural es más barato que el combustóleo.

Entonces, si a ti te parece que las tarifas no son competitivas, ¡imagínalas a partir de la generación de combustóleos! Se irían cuatro veces más arriba, o de diésel (seis veces más arriba).

En cambio, si usas energías renovables y gas natural como está usándolo gran parte del mundo desarrollado tienes los energéticos más competitivos y la tecnología más competitiva.

Finalmente, diputado, la CRE y la terna de AMLO. ¿Comparte la crítica que dice que son consejeros afines impuestos por Presidencia, sin capacidad para ocupar el cargo?

Le di seguimiento a las comparecencias a través del canal del Congreso y lastimosamente quedó acreditado ante el público que muchas de las personas que ahí participaron pues no conocían de la materia energética. Eso está acreditado en las mismas comparecencias.

En consecuencia, si alguna de esas personas que no acreditaron conocimientos en la materia termina por designación como comisionado de la Comisión Reguladora de Energía, pues es una mala noticia para México. Porque entonces personas no capacitadas para un puesto técnico, van a llegar ahí a aprender, si acaso.

¿Morena busca debilitar a los órganos reguladores?

Con el nombramiento de personas que no acreditan conocimientos técnicos para poder ocupar esos cargos, claramente parece que se están debilitando, cuando lo que deberíamos hacer es fortalecerlos porque las actividades que tienen por ley son relevantes para los ciudadanos.


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