EU
Trump envía a Kushner a desactivar el conflicto con los camioneros
Protestas de choferes afuera de la Casa Blanca. Acuerdo sin romper con brokers. "Trump es un maestro del jiu-jitsu político", dicen transportistas.

"¿Escuchan ese hermoso sonido de afuera? Son choferes de tráiler que están con nosotros desde siempre. Se están manifestando a favor del presidente Trump, y no en contra de él. Cientos de tráilers están allá afuera. Y esa es la señal del amor, no la señal de la típica protesta. Así que quiero agradecer a nuestros grandiosos choferes. Yo les gusto, y ellos me caen bien. Estamos trabajando juntos".

Así se refirió el presidente Donald Trump a la protesta que hicieron el pasado viernes 15 de mayo cerca de 300 choferes de tráiler haciendo sonar sus bocinas en el ala sur de la Casa Blanca. Sonido que llegó a las cámaras y micrófonos de la conferencia de prensa presidencial en el Jardín de las Rosas, y que impidió incluso el desarrollo normal del evento.

Esta mañana, en punto de las 9:30 am (hora local), una comitiva integrada por dos de los manifestantes fue recibida por Mark Meadows, jefe de Gabinete de la Casa Blanca, y Jared Kushner, asesor sénior y yerno de Trump, luego de 20 días de plantón. "Nos están pagando a dólar la milla. Los brokers, los intermediarios entre los dueños de las mercancías y los choferes, se quedan con la mayor cantidad de dinero para el transporte de la mercancía. Y no tienen regulaciones. Nosotros, como choferes, estamos muy regulados y ellos están desregulados", explicó Roberto Hernández a LPO.

¿Qué es el Obamagate, la nueva teoría de la conspiración de Donald Trump?

El manifestante originario de Florida reveló los momentos tensos cuando arribaron a las inmediaciones de la avenida Constitución y se activaron las alarmas de seguridad de la sede del Poder Ejecutivo de EU. Hernández denunció que las grandes compañías -como UPS, DHL y FedEx- se quedan con porcentajes que van del 60% al 80% de la ganancia por transportar la mercancía. De ahí la demanda que prendió entre los choferes: "say no to cheap freight" (di no al flete barato).

Los pequeños negocios, los "dueños operadores" que tienen de diez camiones o menos y que -de acuerdo con los manifestantes- mueven casi el 90% de las mercancías en EU no están representados en la American Trucking Associations (ATA), a la que culpan de ignorarlos y trabajar para el otro 10%. En conferencia de prensa esta mañana, los negociadores de los manifestantes explicaron que se abrirá una investigación contra los "transportation brokers" y sus negociaciones en el Departamento de Justicia, además de que se buscará flexibilizar la legislación en favor de los independientes.

"Transparencia, exigimos transparencia", declaró Yoel Varela, otro de los choferes apostados afuera de la Casa Blanca. Lo anterior en referencia al Capítulo 49 de los Códigos de Regulaciones Federales en su apartado 371, en donde no se obliga que en el contrato se transparenten los costos del viaje. Así que el pago queda a discreción de las grandes compañías a las que, por cierto, Trump recibió con bombos y platillo apenas en abril pasado.

El presidente Donald Trump con la secretaria del Transporte, Elaine Chao, el 16 de abril pasado.

"Esta es una protesta por los derechos de los trabajadores", insistió Varela, a quien no le gustó los comentarios del mandatario norteamericano sobre la protesta que interrumpió la conferencia de prensa. Para Hernández, sin embargo, "esto no es un rally político".  "Nosotros no venimos aquí a apoyar a ningún político. Pero eso lo provoca el presidente Trump porque es una maquinaria política".

"Aunque no es un político de carrera, sabe cómo llamar la atención, cómo informar sin comprometerse", añadió. "No estamos aquí para apoyarlo a él sino para que él nos apoye. Estamos en año de elecciones y él todo lo usa a su favor. Él no se puede manifestar en contra de una empresa ni en favor de otra. Él hace que la prensa se interese de que nosotros estemos a favor de Trump, pero no, nosotros estamos aquí por el abuso de los brokers".

"El presidente no se va contra los brokers. El presidente hace que la prensa hable y dé la noticia de que nosotros estamos aquí. Es un juego político. Es lo que se llama en política y movimientos sociales: un jiu-jitsu político. Usa toda la fuerza disponible a su favor. El presidente es un mago de hacer las cosas así, es un maestro", completó Hernández, quien además reveló que los manifestantes están en contacto permanente con el senador republicano Marco Rubio.

La relación de Trump con los transportistas 

En marzo 27 de 2017, en el mismo jardín de la Casa Blanca, el presidente Trump se subió a la cabina de un tráiler y accionó la bocina. A sólo dos meses de su toma de protesta, prometió airado: "choferes americanos primero". Y se colocó un botón en el que podía leerse: "I love trucks". La relación entre la industria del transporte y la administración del magnate republicano es desde entonces muy estrecha.

Los transportistas pertenecen a ese sector al que Mark Lilla -célebre profesor de la Universidad de Columbia- identificó como la base electoral del trumpismo: los blancos de la clase trabajadora tradicionalmente votantes del Partido Demócrata pero cuyas demandas pasaron a segundo plano debido al protagonismo de las llamadas minorías (los afroamericanos, la comunidad LGBTTTI, los migrantes, el feminismo).

Trump en el jardín de la Casa Blanca el 27 de marzo de 2017.

Este vínculo entre los trabajadores y el presidente Trump se ha puesto en entredicho en la crisis económica por la pandemia de coronavirus, donde oficialmente más de 20.5 millones de personas han perdido su trabajo, mientras que un total de 36.5 millones han solicitado un seguro de desempleo para las ocho semanas de resguardo domiciliario por el Covid-19.

El slogan que se volvió el signo de identidad de una importante franja de la nación ("Make America Great Again"), parece cobrar factura a la administración de Trump, pues el empleo fue precisamente la garantía de la grandeza norteamericana entre los babyboomers, votantes en su mayoría del Partido Republicano a quienes se ofreció en 2016 una restauración del Estado de Bienestar de la posguerra.

Con otra as bajo la manga, la Casa Blanca promueve ahora el #Obamagate, una nueva teoría de conspiración a la que aún le hace falta contenido. Luego de escribir en Twitter el hashtag, un reportero del Washington Post le preguntó exactamente cuál era "el crimen político más grande en la historia de EU", del que acusaba a Obama. "Obamagate, lleva mucho tiempo ocurriendo", respondió Trump.

"Empezó incluso antes de que yo fuera electo. Y es una desgracia que haya ocurrido. Y si miras lo que ha pasado, y si miras ahora toda esta información que está saliendo... y por lo que entiendo es sólo el inicio. Cosas terribles ocurrieron y no debe permitirse que ocurran de nuevo en nuestro país. Y ya verás lo que vendrá las próximas semanas, y ojalá escribas honestamente sobre ello, pero desafortunadamente escoges no hacerlo", completó su comentario sin dar más detalles.

Lo anterior ocurre mientras las cifras del empleo en EU siguen empeorando y se acerca la fecha de implementación del T-MEC, el tratado de libre comercio entre México, EU y Canadá que sustituyó al TLCAN debido a las quejas de Trump por el trato "injusto" y "desigual" que se daba -bajo los términos del acuerdo original que databa de 1994- a los trabajadores norteamericanos. El T-MEC entrará en vigor el próximo 1 de julio.


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