Donají Alba Arroyo
"Soy un factor para la unidad, Yeidckol y Ramírez Cuéllar ya perdieron su chance"
La aspirante a la Secretaría General de Morena cuestionó la "falta de experiencia" de Gibrán y le respondió a Martí.

«Mario tiene su propio trabajo. Y el trabajo que ha hecho en el Palacio Legislativo lo respalda para aspirar a cualquier puesto que él deseara. No necesita el impulso de nadie. Creo que puede tener muchos amigos, pero él es suficientemente importante para Morena como para tener sus propias aspiraciones», atajó Donají Alba sobre el presunto impulso que el ex subsecretario de Segob, Ricardo Peralta, haría de la postulación del diputado federal marrón a la dirigencia de Morena.

En diálogo con LPO, la morenista habló sobre su intención de competir por la Secretaría General de Morena, no sin antes compartir su opinión sobre sus compañeros en la contienda: Mario Delgado, Yeidckol Polevnsky, Gibrán Ramírez. Lo anterior luego de que su última responsabilidad en la 4T fue al frente de la Secretaría de Organización de Morena en la Ciudad de México.

Martí Batres se sumó a la petición de que se aclarara su situación como asesora del Instituto de Formación Política de Morena. ¿Ya habló con él, ya hizo la aclaración sobre su renuncia a ese cargo?

Tenía ese cargo en el Instituto de Formación Política como asesora del director, Rafael Barajas el Fisgón, que además es un cargo honorífico. Nunca recibí un salario por ese cargo. Y hace dos semanas pedí una licencia porque estaba pensando en participar en otros espacios de mi partido.

Lo hice en total coincidencia con el Fisgón, y además porque estoy convencida de que el espacio de formación política tiene que estar fuera de todas las disputas internas del partido. Ahí supe que Martí Batres estaba muy interesado en saber si yo estaba participando o no. Pues que sepa que hace unas semanas en acuerdo con la dirección del instituto ofrecí mi renuncia.

¿Martí estaba reclamando un conflicto de interés, o qué es lo que le preocupaba al senador?

Eso supongo. Y yo previendo mucho antes de que él se pusiera a investigar, o se pusiera a circular cartas donde pidiera mi renuncia, yo misma me di de baja en el Instituto, por voluntad propia y en acuerdo con la dirección.

Desde que se supo de su interés por la Secretaría General de Morena se le relacionó con el diputado federal Mario Delgado. ¿Es real esa afinidad, esa camaradería con él?

Evidentemente hay una coincidencia con el compañero Mario Delgado. A mí me parece que es un compañero que ha entregado todo por Morena. Llegó cuando no había nada, y llegó para darlo todo. Y ha sido el más disciplinado en este proceso. Por lo tanto, por supuesto que hay una coincidencia con él y por supuesto que si a mí me tocara la encuesta apoyaría a Mario Delgado.

Contra los estatutos del propio partido, al interior de Morena han aparecido diferentes expresiones o grupos que en los últimos dos años se han manifestado unos en contra de otros. Parece que hay una gran división. ¿Cómo lograría una reconciliación, o acaso alcanzar una mediana unidad?

Mira, sí, somos muy distintos. En Morena tenemos muchísimas caras. En estas semanas me he dado cuenta que yo me convertiría en un factor de unidad...

¿Por qué?

Porque se me han estado acercando tanto compañeros que estaban apoyando en su momento a Yeidckol Polevnsky (por ejemplo, me reuní en Morelia con Leonel Godoy); y también he recibido mucho apoyo de compañeros fundadores de Morena, los que tienen una clara tendencia a apoyar a Bertha [Elena Luján]. Es decir, compañeros de un lado y de otro me han escuchado. Y eso es, lo digo con plena conciencia, por el trabajo que he realizado durante todos estos años. Ahora sí que el trabajo mata grilla.

Además, debemos aprovechar este momento, ya no podemos perder ni un minuto más en ayudar al presidente.

Yeidckol no puedo alcanzar la unidad, y Alfonso Ramírez Cuéllar parece empeñado en sabotear el método de selección interna que recomendó López Obrador, saboteando la unidad...

Bueno, el actuar de ellos... Tuvieron su oportunidad para lograr las coincidencias. El reencuentro. Ahora hay una oportunidad más grande de sí hacerlo. Y porque ya lo hemos hecho en otras ocasiones.

Hemos estado en procesos electorales que quizá nos dividieron, el tema de las decisiones de quién iba de candidato, pero el proyecto de ganar la elección de 2018 nos unió. El proyecto de acompañar a Andrés Manuel nos unió. Y ahora nos va a unir el proyecto de apoyar al presidente y de estar en la 4T. Eso es lo más importante para todos. Decir: más que los cargos, trabajar para que la Cuarta Transformación avance.

Hablando de cargos y postulaciones, en 2021 se vivirá el «proceso electoral más importante de la historia de México», en palabras del INE. ¿Cuál es su plan para ir a esas elecciones?

El objetivo es dar continuidad a la Cuarta Transformación. Y en ese sentido, tenemos que echar mano de las alianzas tradicionales que hemos tenido. Sí tenemos que echar mano, más que de las alianzas, de trabajo con la gente, en la calle. Y ahora mucho más. De por sí el tema sanitario por la pandemia nos impide estar presentes como antes, ahora debemos redoblar los esfuerzos. Hacer un trabajo muy ingenioso para llegar a toda la gente y convencerlos de que la continuidad de la 4T está, en este momento, en camino.

Nos conviene que se transparente la gestión de Yeidckol. Es beneficioso para partido. Y, aclaro, al interior de Morena no hay ningún proceso en contra de ella. Los procesos están en la Fiscalía.

¿Cuál es su balance de la gestión de Yeidckol al frente de Morena? ¿Comparte la opinión de Ramírez Cuéllar de que hizo un mal uso de los recursos del partido?

Tengo una visión en la que creo que todos han aportado algo. Lo que aportó Yeidckol en la campaña de 2018 fue muy importante. Sin ella, sin su participación, la victoria de Morena no hubiese sido posible. Ahora, lo que pasó después de 2018 es estar sujetos al escrutinio público que nosotros mismos pedimos. Es decir, debemos dejar nuestras finanzas claras. Morena es de los partidos que hoy recibe más financiamiento y tenemos que tener muchísima claridad en los recursos. Yo creo que ni ella ni nadie puede estar en contra de que eso ocurra. No quisiera lanzar un juicio porque eso está en revisión.

¿Entonces no impediría que se sigan los procesos en contra de la exlideresa?

Nos conviene que se transparente. Es beneficioso para partido. Y, aclaro, al interior de Morena no hay ningún proceso en contra de ella. Los procesos están en la Fiscalía.

Bertha Elena Luján fue durante el último año la opción -como usted lo reconoció- de buena parte del morenismo histórico. Pese a que renunció a buscar la dirigencia, ¿qué opinión le merece esta posición de la 4T sobre el proceso interno al que la morenista ha lanzado severas críticas?

Aplaudo mucho esa valentía de la compañera, de haber cedido su postulación en favor de otros compañeros. Es una decisión muy valiente y muy congruente con lo que es la militancia de Morena.

En Morena no estamos por cargos, estamos por un proyecto. Y doña Bertha, la contadora, está dándonos ese ejemplo. Ella sabe que necesitamos un relevo. Ella sabe que tenemos que construir muchas cosas. Y sabe también que su papel en el Consejo Nacional en este momento es fundamental. Por lo tanto, yo celebro mucho que haya tomado esa decisión.

¿Esa decisión allana el camino a Mario Delgado, a Gibrán Ramírez, a Citlalli Hernández?

La verdad no lo sé. Yo escuché su mensaje y me pareció que daba motivos razonables. El hecho de que ella quiere quedarse en el Consejo Nacional de Morena para empujar las decisiones desde ese órgano. Entiendo que ella tiene una clara divergencia con respecto a la decisión del Tribunal Electoral. En fin, como dije su decisión me parece muy valiente y me parece que fue lo correcto...

Gibrán no ha tenido una experiencia profunda de construcción del partido. Se necesita para dirigir Morena un conocimiento de las entrañas, de la historia, y hasta del sacrificio que representó para muchos de nosotros.

Gibrán Ramírez apareció entre los aspirantes a la dirigencia de manera intempestiva pero ha tenido un buen recibimiento. ¿Vencerá a Mario Delgado en la encuesta?

Gibrán justamente es un chico muy inteligente. Su juventud desde luego que traerá nuevos aires a Morena. Yo lo que diría sobre él es que necesitamos un proyecto que tenga un pie en la calle, el contacto con la ciudadanía es básico. Y creo que Gibrán no ha tenido tanta experiencia, una experiencia profunda, de construcción del partido como lo tienen otros compañeros. Se necesita para dirigir Morena un conocimiento de las entrañas, de la historia, y pues hasta del sacrificio que representó para muchos de nosotros.

Y por otro lado, debemos tener un partido que vaya en concordancia con el presidente López Obrador. No somos un partido de oposición, eso se lo dejamos a otras instituciones políticas. Somos un partido que está con él y la 4T. Y que tiene que ayudar.

Finalmente, Alejandro Rojas Díaz Durán. ¿Qué comentario le merece su postulación?

Mira, lo mismo. Durante mucho tiempo hemos visto disputas entre muchos compañeros. Mario es el único compañero que no se ha metido en estas disputas. Alejandro entró desde el principio. Tiene su propio estilo. Él ha tenido la oportunidad de conocer al partido, pero no lo ha conocido a conciencia. Para dirigir a Morena se necesita tener corazón, pero también se necesita de una historia y de ganas de querer construir el futuro.

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.