Política
El nuevo engendro opositor
Por Hernán Gómez Bruera
Sí por México está lejos de ser un movimiento social. No tiene una demanda específica y menos un programa creíble y serio.

 En vísperas de cumplirse el segundo año de gobierno, la oposición continúa incapaz de dar un solo tiro de precisión. Mientras los partidos continúan entrampados, sin iniciativa y meramente reactivos, las nuevas expresiones de descontento frente al gobierno de AMLO no pasan de ser reacciones de un sector que hace el ridículo en cada una de sus apariciones públicas.

La metáfora perfecta de la vacuidad y falta de rumbo de la oposición en México son esas tiendas de campaña de FRENAAA volando por los aires en el Zócalo de la Ciudad de México. Incapaz de articular ideas o propuestas, eso que llamo el Frente Nazi-onal Anti Amlo no es más que un grito de descontento en contra de un presidente de desprecian hasta la sinrazón.

Alguien en el entorno de Claudio X. González o Gustavo de Hoyos -alguna persona que seguramente se cree súper inteligente-- debe haberlos alertado que esa lógica no los llevaría a ningún lado. Había que disfrazar el descontento de otra cosa para darle mejor carta de presentación. De la oficina de algún marketero (sino es que de algún asiduo lector de autoayuda), debe haber salido la idea de que era mejor salir a hablar "en positivo".

En esa tesitura han preferido ocultar lo que realmente son: un grupo de gente -más que "líderes", como se hacen llamar son simplemente "figuras" y uno que otro político caído en desgracia- a quienes el principal elemento que mueve y aglutina es la animadversión hacia López Obrador y su gobierno.

Apena un poco ver inmiscuidos en esto a varios de los llamados "chuchos", del moribundo PRD, y a cuadros de Futuro 21, al que en su momento se sumaron personalidades como Gabriel Quadri, José Narro, Beatriz Pagés, Cecilia Soto y Silvano Aureoles, entre otros.

Sí por México está lejos de ser un movimiento social, como se anuncian algunos de sus integrantes, por el simple hecho de no tener una demanda específica, ya ni se diga un programa articulado, creíble y serio. Se trata, simplemente de una suma amorfa de banderas, agregadas sin ninguna lógica ni hilo conductor: desde decirle "sí" al tratamiento para niños contra el cáncer, sí a los albergues para mujeres golpeadas hasta sí a la siembra de arbolitos afuera de las escuelas de mis hijos.

Marco Levario, quien ha salido a marchar Reforma en contra de López Obrador y su gobierno, expresó: "Las intenciones de #SiPorMexico", escribió, "parecen un disco de Yuri o recomendaciones de Gaby Vargas. Son una amalgama amorfa, difusa y confusa. No tienen ideas precisas, referentes ideológicos ni precisiones. Para ser contrapeso del poder hace falta algo sólido y serio, no esa caricatura".

Pero más allá de reírnos al ver cómo los opositores al presidente han decidido salir una vez más divertirnos con su característico humor involuntario, preocupa que, en su pejefobia extrema, estén dispuestos a juntarse con cualquiera, dándole posible carta blanca a grupos de ultraderecha. Y es que en su presunto apelo a la pluralidad han sido tan laxos que han acabado por mostrar el cobre.

Basta con entrar a la página de Sí por México para encontrar una gran cantidad de organizaciones provida y católicas. Está allí el Frente Nazi-onal por la Familia, el Consejo Coordinador Ciudadano, la Unión Nacional de Padres de Familia, Líderes Católicos, Jóvenes por la Vida, incluso la Fundación Carlos Abascal. ¿Será que la feminista Beatriz Pagés no siente incomodidad de resguardarse bajo la cobija de semejante manto? ¿Será que el liberal, Claudio X, está de plácemes? ¿Será que Los Chuchos no sienten vergüenza, después de haber integrado un partido que defendió el aborto y los derechos de las mujeres? ¿Después de decirse tan progres y socialdemócratas? ¿O será, en todo caso, que el odio de todos ellos a López Obrador supera, por mucho las propias causas que dicen defender?

El parecido del logitopo de Sí por México con el Sí de Augusto Pinochet es en realidad una minucia. Lo que no es irrelevante es que entre sus integrantes haya organizaciones que bien podrían compartir los postulados del general. En la página de Sí por México, por ejemplo, podemos ver que hay una organización llamada Frente Nacionalista de México que promueve ideales protofascistas. Son anti migrantes, hacen apología de Díaz Ordaz, de Victoriano Huerta y dicen que estamos gobernador por Soros y "la mafia de izquierda". ¡Wow! Me encantaría saber qué tiene que decir el señor X de todo esto.

Quizás el día de mañana Sí por México pueda ser el germen del que surja una candidatura presidencial. Hoy, sin embargo, aunque se vistan de seda la única razón de su existencia --el único y verdadero elemento aglutinador-- es el odio a López Obrador. Es tal ese rechazo que están dispuestos a compartir foro y darle carta blanca a quien sea. 

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